martes, 10 de marzo de 2015

El Confidente


El gran problema de la contaminación en China

El primer ministro chino, Li Keqiang, acaba de exponer ante la Asamblea Nacional Popular (el Parlamento chino), que la economía del país crecerá un 7% este año, siendo la tasa más baja del último cuarto de siglo. Anuncia que las propuestas prioritarias del Gobierno, serán la lucha contra la corrupción y la contaminación.

Cuando la primera norma del país, es la ausencia de libertad de pensamiento, libertad de opinión y libertad de expresión, lo mínimo que se puede esperar, es que los habitantes, que no ciudadanos, estén subyugados por el pensamiento único que dicta el poder político del país. En estas circunstancias, hemos constatado como personas jóvenes (como la gran mayoría de sus habitantes), que ya sea por manipulación o por miedo a contradecir al poder, manifiestan su sintonía con el poder político. Uno de los dogmas que les enseñan, es que el gobierno hace mucho por el ecologismo, cuando es totalmente falso.
El río más largo y caudaloso del país, el Yangtsé, está convertido en la gran cloaca de China; allí vierten las ciudades, los pueblos y las industrias. A sus aguas van a parar los fertilizantes y pesticidas agrícolas, muchos de los cuales están prohibidos en occidente por ser tóxicos, para la fauna y las personas.
Los vertidos de la industria, arrastran toda clase de tóxicos y metales pesados.
El problema es, que toda la población de esa zona, bebe agua del río contaminado.

Otro problema que tienen las grandes ciudades chinas es la contaminación atmosférica. El informe que hizo la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2012 resulta demoledor: Considera que las consecuencias de respirar el aire contaminado de las ciudades chinas, acarrea unos resultados dramáticos, según este informe, la exposición a la polución provocó la muerte a por lo menos 7 millones de personas, pero además la contaminación atmosférica, provoca un riesgo ambiental que aumenta por sí solo, los riesgos acumulativos para la salud.
La contaminación atmosférica alcanza tanto en el interior de las viviendas como en el exterior. Los datos concluyen que existe un gran riesgo de enfermedades cardiovasculares, como infartos y ictus. La contaminación muestra tener un nexo de unión con ciertos tipos de cáncer, además de ser bien conocido su papel en el desarrollo de enfermedades respiratorias, como la EPOC o las infecciones agudas en niños.  
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o EPOC, es una enfermedad progresiva que causa dificultad para respirar. La palabra "progresiva" indica que la enfermedad empeora con el tiempo.
La explicación que da el informe es contundente: "Los riesgos derivados de la polución del aire son mayores de lo que previamente pensábamos o conocíamos, particularmente debido a las enfermedades cardiovasculares y los ictus…Pocos riesgos tienen mayor impacto sobre la salud global hoy en día que la contaminación; la evidencia señala la necesidad de una acción coordinada para limpiar el aire que todos respiramos".

"La excesiva contaminación del aire es a menudo producto de políticas insostenibles en sectores como el transporte, la energía, el manejo de residuos y la industria. En la mayoría de los casos, una estrategia más saludable sería además más económica a largo plazo debido a los ahorros sanitarios y a los beneficios para el clima".

La OMS estima que en 2012, murieron en China 4,3 millones de habitantes debido a la exposición en ambientes cerrados contaminados. En gran manera, esta contaminación proviene de cocinas y hornillos de carbón o madera que carecen de una estructura adecuada para gestionar el humo.
Por lo que afecta a los exteriores, tanto en zonas urbanas como rurales, la contaminación provocó 3,6 millones de muertes.

Lo que al parecer no ha estudiado todavía la OMS en su informe, es la posible intoxicación sufrida por beber agua contaminada del río. Suponemos que este será otro capítulo del informe aún por escribir.

El primer ministro chino expone como prioridades del gobierno, la lucha contra la corrupción y la contaminación, pero otra cosa es la descontaminación del país y mientras esto no sucede, se destinan cada año grandes presupuestos a gastos militares: 80.132 millones de euros en el mismo 2012, 88.700 millones en 2013 y 96.000 millones en 2014.

Realmente, resulta de lo más cínico, que mientras mueren al año 7 millones de personas por contaminación, se estén gastando tantos millones en armamento y se quiera justificar todo diciendo, que para el gobierno es prioritaria la lucha contra la contaminación y la corrupción.
El gran problema de la contaminación en China, viene a ser consecuencia de otro gran problema: el de la falta de libertades.

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